Fipec

ALIMENTACIÓN, HÁBITOS DE VIDA Y PREVENCIÓN DE LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

Población General / Cómo prevenir el infarto

9 de septiembre de 2004
Guía para el control de la hipertensión arterial 

La sal

El sodio que contiene la sal es el que puede aumentar su tensión arterial. Debido a que el sodio es un componente natural de muchos alimentos, la mayor parte de las personas consumen una cantidad suficiente de sodio sin necesidad de añadir sal.

Consejos para reducir el consumo de sal

Elimine el salero de la mesa.

A la hora de cocinar hágalo utilizando el mínimo de sal posible, o no la utilice.

Cocer los alimentos en la mínima cantidad de agua y el mínimo tiempo posible para conservar sus propiedades nutritivas y su sabor.

Elimine los alimentos muy ricos en sal: anchoas, aceitunas, ahumados, salsa de soja, ketchup...

Disminuya el consumo de: quesos, embutidos, conservas, sopas de sobre, cubitos de caldo, alimentos precocinados...

Elimine otras fuentes de sodio: bicarbonato y aguas minerales ricas en sodio.

Condimentos que pueden sustituir la sal

Ácidos: limón, vinagre...

Aliáceos: ajo, cebolla...

Especias: pimienta, pimentón, curry, azafrán, canela, nuez moscada...

Hierbas aromáticas en general: laurel, basilico, estragón, tomillo, perejil, menta, romero...

Un buen aceite de oliva (por ejemplo virgen extra) potencia el sabor.

El café y el té

La cafeína se encuentra en el café, té, chocolate, bebidas con cacao y refrescos de cola.

Aunque 1 ó 2 tazas de té o café al día no suelen alterar las cifras de presión arterial, es preferible el consumo de los descafeinados.

El alcohol

Disminuya o evite el consumo de alcohol, aunque éste puede tomarse en pequeñas cantidades. Como guía le proporcionamos las cantidades aproximadas máximas diarias que pueden consumirse:

• Vino: 1/4 litro (2 vasos)  ó 

• Cerveza: 1/2 litro (2 quintos) ó

• Cava: 1/4 litro (2 copas) ó 
• Sidra: 1/2 litro (2 vasos grandes)