ALIMENTACIÓN, HÁBITOS DE VIDA Y PREVENCIÓN DE LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES
La arteriosclerosis es la responsable principal del exceso de muertes asociado a la diabetes mellitus. En la diabetes del adulto hay un exceso de glucosa, insulina y ácidos grasos en la sangre que alteran la función del endotelio arterial y favorecen la inflamación, la trombosis y el espasmo arterial, que participarán en el origen y progresión de la arteriosclerosis en la diabetes mellitus.
En la diabetes del adulto, el c-HDL suele ser más bajo, los triglicéridos más altos y existe una mayor proporción de partículas de LDL pequeñas y densas, que como se ha comentado previamente, son más agresivas para la pared de las arterias. Por el contrario, la diabetes tipo 1, o diabetes juvenil, bien controlada no suele asociarse a alteraciones del metabolismo lipídico.
Las alteraciones metabólicas propias de la diabetes dan lugar a un aumento de la activación de las plaquetas y hace que exista un mayor riesgo de trombosis. Por ello, se ha recomendado que se trate con medicamentos que corrigan este exceso de activación plaquetaria en las personas con diabetes.
En la diabetes, es más frecuente el fenómeno de ruptura de placas de ateroma como causa de angor e infarto. La enfermedad arterial de las extremidades inferiores es entre 2 y 4 veces más frecuente y la de accidentes vasculares cerebrales provocados por la arteriosclerosis (ictus aterotrombóticos) entre 1,5 y 4 veces mayor que en los no diabéticos.