24 de agosto de 2009
Hacer ejercicio y seguir un patrón de alimentación de tipo mediterráneo previene la enfermedad de Alzheimer
En un estudio de 1880 ancianos que no padecían demencia y que fueron seguidos durante un promedio de 5 años, periodo en el que se les realizaba un cuestionario sobre su dieta y actividad física cada 1,5 años, se observó que tanto seguir una dieta de tipo mediterráneo, como hacer ejercicio disminuía el riesgo de enfermedad de Alzheimer. Durante el estudio aparecieron 282 casos de enfermedad de Alzheimer. Seguir una dieta mediterránea de forma estricta disminuyó el riesgo de este enfermedad un 40% (IC 95%, 0.42-0.87) en comparación con no seguirla. Llevar una vida muy activa disminuyó el riesgo de Alzheimer un 33% (IC 95%, 0.47-0.95) con respecto a los que eran sedentarios. De cada 100 personas que no hacían ejercicio ni seguían la dieta mediterránea, 19 desarrollaron una enfermedad de Alzheimer durante el seguimiento, mientras que los que seguían el patrón mediterráneoa y eran activos la desarrolllaron 12 de cada 100, es decir que por cada 100 personas ancianas que hacían ejercicio y comían según el patrón mediterráneo se prevenía la aparición de 7 casos de Alzheimer en un periodo de 5 años. Los resultados de este estudio refuerzan la idea de que el seguir un estilo de vida saludable no solo evita las enfermedades cardiovasculares, sino también la enfermedad de Alzheimer, tal y como habían sugerido los datos de estudios previos. Conviene recordar que una de las características de la dieta mediterránea es la gran variedad de alimentos y la abundancia de frutas y verduras, legumbres, pescado, aceite de oliva y la moderación del consumo de carne y grasas animales.
Fuente: Scarmeas N et al, Physical activity, diet, and risk of Alzheimer disease. JAMA 2009;302:627-37.